
Lejos han quedado los tiempos en que las pruebas de luz en el lugar de trabajo, la frecuencia y el tiempo de pausa durante los períodos de cambios de descanso o de disposición en las plantas se probaron en el laboratorio de forma independiente y rigurosamente con el fin de aumentar la productividad, la racionalización de recursos o la reducción de residuos.
Estos principios introducidos por Frederick Taylor entre 1880 y 1890 en un primer intento de aplicar el método científico a la ingeniería y gestión – más tarde llamaron a la gestión científica. Hoy en día, la volatilidad del contexto económico y social genera interrupciones continuas y permanentes en el status quo de los modelos de negocio y socava continuamente los dogmas (“supuestos”) de antaño, con lo que el principio Darwiano a su punto más alto que se ejecuta en el día de la selección natural de las empresas que ya no dependen de qué tan grande o exitoso eran última (…)



